Bienvenido al Blog del periodista Héctor Escalante, donde usted encontrará información variada y objetiva sobre la fenomenología OVNI, suscitada en los cielos de la República de Venezuela
Caracas, 30 de octubre de 2015. El pasado 18 de agosto, dos personas
lograron observar en el municipio Carrizal del estado Miranda, la manifestación
de luces multicolores por un lapso aproximado de diez minutos, sobre una zona
montañosa ubicada en el km 18 de la Carretera Panamericana.
Los testigos, una joven pareja que habita en la urbanización Lomas de
Urquía, cuyos nombres mantendré en reserva por petición expresa de los mismos, relataron
que, aunque no hubo ruido alguno ni alteración perceptible del ambiente, casi
todos los perros de las residencias vecinas "se alteraron" por un momento, lo cual causó asombro
en ellos.
Ubicación en Google Maps
“El evento ocurrió a las 5:50 am. Mi esposo encendió su carro para irse a
trabajar, y como todas las mañanas, se puso a observar el amanecer mientras se
calentaba el vehículo. De repente empezó a escuchar a los perros ladrar
fuertemente, y al subir su mirada al cielo, vio como aparecían destellos de
luces de todos colores: rojo, blanco, azul, verde, morado”, describió una delas personas.
Afirma que diariamente siguen esa misma rutina, desde hace varios años, pero jamás habían observado algo parecido, ni escuchado a los perros ladrar de esa manera. El hecho pudo ser captado por los testigos con un teléfono celular.
Precisó que las luces “salían de un lugar en particular y no eran fijas,
sino que se movían de un lugar a otro”. Al intentar comprarlas con algún episodio
conocido, dijo que se parecían a las auroras boreales, con la diferencia de que
estas “son ondulares y sus colores difuminados”, en cambio las que ellos vieron
“tenían colores más definidos y eran como proyectadas por algo de manera
simultánea”.
Pudiera pensarse que se
trató de un Holoscreen, proyección de hologramas que dan la sensación de flotar
en el aire, de una proyección láser o juego de luces con tecnología 3D, por la
celebración de algún evento especial o estrategia publicitaria, pero en el
sitio, según reporta la testigo, “solo hay una zona residencial con pocas casas
y una fábrica de chocolates”, además, a esa hora “¿a quiénes se les estaría
intentando llamar la atención?”, cuestionó.
Caracas, 22 de octubre de
2015. Un presunto bólido atravesó los cielos de la ciudad de Coro, en el estado
Falcón, al noreste de Venezuela, el
pasado 19 de octubre a las 05:45 pm (HLV), sin que hubiese un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades.
La periodista Miriam
González, quien para ese momento se encontraba en la calle Libertad de la
Avenida Los Médanos esperando transporte público, relató que el cuerpo incandescente
descendió lentamente sin dejar ningún rastro. “No hubo humo, ni estela de
fuego, pero se le veía como una especie de cola”, describió.
Dijo que el desplazamiento de
lo que aprecía ser una bola de fuego se prolongó por varios minutos, lo que le permitió hacer
varias fotografías con su teléfono celular. “Estuve esperando transporte
aproximadamente media hora y eso se mantenía en el cielo, lo vi durante unos 10
a 15 minutos”, acotó.
Acercamiento y recorte del Ovni
González, quien estableció
comunicación con el periodista Héctor Escalante luego de haber difundido las imágenes por la
red social Twitter, sostuvo que junto a ella, otras personas pudieron
presenciar el acontecimiento. “Estaba conmigo otro colega y unos jóvenes quienes
se asombraron al percatarse de que no era ningún avión, porque eso fue lo que pensamos
al principio”, añadió.
Un video captado por Edwar Aranguren
desde otra localidad del estado Falcón, y subido a YouTube, muestra el
desplazamiento del cuerpo incandescente desde una perspectiva distinta.En los comentarios, Aranguren añade:
"Iba a una velocidad que no me dejaba filmar bien, parecían dos naves
compitiendo o un meteorito desintegrándose".
AVIÓN A REACCIÓN
Para Alfredo Castillo, integrante de la Sociedad Venezolana de Aficionados a la Astronomía (Sovafa), lo que surcó los cielos falconianos la tarde del 19 de octubre no fue un meteorito, como
se pensó inicialmente, sino un “avión comercial tipo jet a gran altura”. La afirmación la hizo luego de analizar las evidencias audiovisuales y fotográficas.
“Por lo que pude ver, es un
avión en ambos casos”, relató Castillo al Correo del Orinoco. En su opinión, “no
es un bólido porque va muy lento y no hay choque sónico”. Dijo que en las
fotografías, que no son de muy buena calidad, “no se distingue el fuselaje por
la altura y la poca resolución de la cámara”, pero en el video, a pesar de
tener mucho zoom y haber sido grabado en movimiento, “se ve que es la estela de
vapor de un avión a reacción”.
Como las tomas se hicieron
al atardecer, cuando el Sol está bajo respecto a nuestra posición como
observadores, comenta el analista de Sovafa, “el efecto de estas estelas de
vapor, que poseen una alta reflectividad, se potencia, ya que las mismas son
iluminadas por debajo”. Si hubiese sido un meteorito
-esgrime- la persona que hizo el video no habría podido seguir su movimiento con
la cámara. “Las tomas del meteorito que cayó en Rusia en el 2013 se hicieron
con cámaras HD y de campo amplio, de manera que se aprecia la velocidad del objeto,
que es unas 20 veces la del sonido”, comparó.
¿ANOMALÍA?
Aunque ese fenómeno no se da
con mucha frecuencia en Venezuela, o al menos los reportes oficiales no llegan
a ser tan habituales, la entrada de bólidos o meteoritos en la atmósfera
terrestre y su posterior caída o desintegración en cualquier parte del planeta es
totalmente factible y más común de lo que se piensa. De hecho, Castillo afirma que, aunque
los meteoros “caen todo el tiempo” sobre nuestro planeta, durante los últimos
meses del año se intensifican las posibilidades de verlos.
“Entre las lluvias
de estrellas más llamativas para nuestra latitud están las Leónidas -a mediados
de noviembre- que son generadas por los escombros del cometa 55P/Tempel-Tuttle,
y las Geminíadas -a mediados de diciembre- que se crean a partir de los escombros
del cometa Comet 8P/Tuttle”, puntualizó.
Lo que llama la atención en
este caso, a mi parecer, son dos elementos inusuales evidenciados a través de las fotografías hechas por la testigo: Dos puntos negros que están ubicados en los extremos
laterales del cuerpo luminoso y la presencia de un aparente objeto de color
oscuro y forma alargada que parece acompañar al supuesto bólido en su trayectoria.
Fotografías y videos realizados en distintos lugares del mundo, muestran la presencia inadvertida de Ovnis cerca de aeronaves de todo tipo. Y anuque son menos conocidos que los discoidales o los esféricos, tampoco es la primera vez que se logra captar la manifestación de objetos con forma de puro o cigarro sobre los cielos. Una de las primeras observaciones de Ovnis con forma de cigarro se dio en Europa a mediados de los años 70, pero luego también durante la oleada belga
de avistamientos de 1989 -1990, lo cual indujo a los gobiernos de ese continente a profundizar las investigaciones en los últimos años.
La pregunta es: ¿Monitoreaba o dirigía
ese artefacto desconocido el recorrido del cuerpo incandescente, pretendía
impedir que se estrellara en algún lugar específico o simplemente se trata de
un ave, insecto, partícula de polvo o mancha en el lente de la cámara?. Saque
usted sus propias conclusiones.
Fotogramas extraídos del video y analizados con distintos filtros:
Caracas, 15 de octubre de 2015. Un conjunto de luces intermitentes -de color rojo y verde- que sobrevolaban
las montañas del parque Nacional Waraira Repano, a nivel de Altamira, en el este
de la ciudad de Caracas, fueron observadas el pasado 03 de octubre por Jesús Martínez
y su esposa.
“Era un grupo de 20 luces, aproximadamente, que se movían en línea recta, similar
a un avión, pero no respetaban distancia, se pasaban entre sí como si fuera una
carrera”, relató el testigo al periodista Héctor Escalante. Indicó que las
mismas “prendían indistintamente, como si fuesen objetos individuales con autonomía
propia”.
El hecho se suscitó a las 08:15 pm (HLV), mientras la pareja se encontraba
cenando en la terraza del restaurant 360, ubicado en el piso 19 del hotel
Altamira Suites, en la urbanización los Palos Grandes. Dijo que lo que vieron aquella
noche parecía “una bandada de aves con luces trasladándose” hacia algún sitio. Aunque
intentó hacer fotos con su teléfono celular, por lo lejos, no pudo captar nada.
Martínez piensa que por el color de las luces -que se dejaron ver por un
buen rato en la medida que se fueron distanciando- podía tratarse de drones
profesionales. Sin embargo, reconoce que de ser así, tendrían que haber sido
varios. Además, la altura a la que se desplazaban no puede ser alcanzada por
este tipo de artefactos. “La verdad es que fue bastante extraño”, concluyó.
Caracas, 01 de
septiembre de 2015. Tres objetos voladores no identificados fueron observados
por Tito Valbuena en el estado Lara, al occidente de Venezuela, a mediados del
mes de enero del año 2012. Pese a haber reportado este hecho tres años después
de suscitarse, el testigo no olvida ningún detalle: “Hace dos años, en la carrera 24, entre las calles 14 y 15 de
Barquisimeto, a plena luz del día (02:00 pm), estaba esperando que el mecánico
revisara mi camioneta y fastidiado, mientras esperaba, levante la mirada para
contemplar el cielo, que estaba muy azul y con pocas nubes, y vi tres puntos
blancos”.
Según lo
relatado por Valbuena al periodista Héctor Escalante, los objetos, que eran de color “blanco o gris cromado” y se
destacaban en el cielo por su brillo, “parecían
cabezas de alfileres”. Explicó que en un corto lapso de tiempo, que no superó
los cuatro minutos, estos se desplazaron de manera lineal, de suroeste a noreste, formando una
triangulación perfecta, pero de pronto, “uno de ellos se fue rápidamente al sureste y los otros dos continuaron
un trecho, pararon en seco y tomaron gran velocidad para avanzar hacia el mismo
sentido”, hasta perderlos de vista entre las nubes.
Seguidamente,
prosiguió, volteó hacia los lados para ver si alguien más se había percatado de
lo sucedido, y notó que a unos 50 metros de distancia, aproximadamente, había
otra persona mirando hacia arriba. “Me imagino que
al verme como un perfecto idiota observando el cielo, por curiosidad también miró.
Le pregunté: ¿Ud. lo vio?, y me dijo: Coño si, respuesta muy típica del
venezolano que ya ha vivido muchas cosas y nada le sorprende”, reseñó.
Valbuena,
un médico veterinario de 42 años que se autodefine como escéptico, admite que
la formación profesional que ha recibido le hace ver el método científico como
una ley inquebrantable: “Tengo un ojo muy pero muy calmado, no me voy a la primera,
yo analizo, veo las posibilidades, las medito y luego es cuando hablo”. Sin
embargo, sostiene que lo observado aquel día se escapa de toda lógica
científica. “No eran de origen animal, ni eran fabricados por la mano humana”, precisó.
De igual
forma, apelando a los conocimientos aeronáuticos que en algún momento de su
vida, cuando aspiraba a ser piloto, tuvo que aprender, rechazó la posibilidad
de que se tratase de aeronaves convencionales. “No eran aviones, helicópteros, drones,
ni globos. Esos objetos no tenían la capacidad de llevar un ser vivo, como lo
conocemos, sin producirle daños irreversibles por efecto de las fuerzas
gravitatorias implicadas”, concluyó.