Bitácora sobre la búsqueda de ovnis un viernes 13 de septiembre

Por: Héctor Escalante-Edward Azuaje
ovnivenezuela@yahoo.com/ovnivenezuela@gmail.com 

Caracas, 14 de septiembre de 2013. Con la intención de escudriñar los cielos de nuestra querida República Bolivariana de Venezuela realizamos este viernes 13 de septiembre una Vigilia Ovni, la primera organizada por el grupo Ovni Venezuela de muchas otras que vendrán de aquí en adelante.

La fecha había sido anunciada como un día especial por Carmencita Padrón en su programa de radio “Ellos los visitantes”, y vaya que lo fue, no por el fatídico simbolismo que se le ha otorgado al viernes 13 en este lado del planeta, sino porque aun cuando los resultados no fueron tan contundentes como esperábamos, logramos por primera vez en muchos años congregar a un grupo de personas muy valiosas en función de un mismo objetivo.
Originalmente habíamos acordado reunimos en el Parque Nacional Waraira Repano, antiguamente conocido como Cerro El Ávila, un lugar enigmático, lleno de misterios, sobre el cual se han escrito innumerables historias, unas reales y otras quizás no tanto, pero por distintas razones ajenas a la voluntad de las y los participantes, solo seis personas pudimos acampar en la montaña: Humberto Pérez, Diego Romay, Audra Lado y Johan Pérez, habitantes de la zona,  Edward Azuaje, del equipo investigador de Ovni Venezuela y quien suscribe estas líneas.
La otra parte del grupo, conformada por Álvaro Sosa, Juan Luque, Cristina González, Ricardo Cabrita, Jaime Ramoni, Carla Adrianza, Alex Marcano, Karent Salcedo, Carlos Sánchez, Juan Carlos Zapata, Javier Pérez, Kirvic Aguilera, Carlos Leal, Robert Machado, Carlos Viloria y las otras personas que con mucho entusiasmo los acompañaron, estuvo en vigilia entre las 08:00 y las 03:00 AM, aproximadamente, en diferentes sectores de la capital venezolana, así como en los estados Zulia, Carabobo, Aragua, Vargas, Miranda y Bolívar.  
Durante el día llovió fuertemente y los pronósticos advertían sobre la continuidad del mal tiempo, eso generó un poco de desánimo en algunos de los observadores, pero al caer la noche, por lo menos en Caracas, el creador nos regaló un cielo descapotado, infinito, desnudo ante nuestros ojos.
En el sector Sanchorquiz, a más de 2.000 metros de altura sobre el nivel del mar y bajo una temperatura cercana a los 20 grados, la ocasión fue propicia para, además de vigilar el espacio aéreo por más de 10 horas, intercambiáramos opiniones relacionadas al tema ovni, así como a la posibilidad de existencia de vida inteligente fuera de la tierra, espiritualidad, actividad paranormal, chemtrail, HAARP y conspiración.
A lo largo de toda la jornada mantuvimos la comunicación tanto por el ciberespacio, a través de los correos electrónicos ovnivenela@yahoo.com y ovnivenezuela@gmail.com, y las páginas en Facebook Ovnis en Venezuela  y Ufo Venezuela, como por mensajería de texto y chat telefónico en WhatsApp.
Adicional a los distintos reportes sobre nubosidad en algunas de las zonas observadas y el desplazamiento de estrellas fugaces en el firmamento, también fuimos informados acerca de una extraña manifestación luminosa en el Junquito, hacia el sector El Cañon, que fue divisada por Ricardo Cabrita.
En Sanchorquiz observamos de manera grupal la aparición de una extraña esfera luminosa de color amarillo en la zona colindante con el estado Vargas. En principio pensamos que se trataba de un avión, dada la cercanía con el Aeropuerto de Maiquetía, pero el foco de luz era demasiado grande, no titilaba y además se mantuvo estático por varios segundos hasta que descendió y se ocultó detrás de la montaña.  Intentamos hacer distintas tomas fotográficas a dicha manifestación luminosa, pero por la distancia a la que se encontraba no pudo ser captada con nitidez.
En el terreno, bajo la penumbra de la noche, también fuimos testigos de un hecho curioso. Luego de acompañarnos por largo rato en la vigilia, un perro que estaba presente en el lugar comenzó a quejarse, como si presentase algún tipo de dolencia, y de pronto se detuvo a observar fijamente hacia la maleza, bosque adentro, permaneciendo intacto, en posición de alerta, por varios minutos. 
Extrañados por lo que estaba sucediendo comenzamos a fotografiar todo el perímetro y para nuestra sorpresa, al bajar las imágenes al computador, descubrimos que en una de las tomas  aparecían dos luces que nuestros ojos no habían captado, una amarilla de forma circular y otra alargada de color rojizo.
Más tarde, con dirección hacia Galipán, Edward Azuaje pudo detectar el desplazamiento de otra “esfera luminosa de color verde en el centro y morado hacia los lados, del tamaño de una pelota de básquet” y similar en su forma y distribución de colores a un mandala, que caía de forma vertiginosa sin dejar rastro o estela.  Por la velocidad con que esta se movilizó fue imposible tomarle fotografías.
Así transcurrió la jornada. Quizás para algunas personas no tenga sentido vigilar los cielos, pero más allá de obtener las respectivas evidencias, tarea fundamental en el campo de la investigación ovnilógica, el simple hecho de tener la mente abierta para descubrir otras realidades y la disposición para participar hermanadamente en este tipo de encuentros, fue, a mi parecer, una ganancia gigantesca.
Mil gracias a tod@s por su apoyo y participación, gracias también a quienes no participaron pero aportaron sus ideas, a quienes ofrecieron mensajes alentadores y a quienes se enteraron y no dijeron ni hicieron nada. A la familia Pérez en Sanchorquiz nuestro especial y sincero agradecimiento por tanta solidaridad y hospitalidad, por creer y confiar en nosotros.
Héctor Escalante
Periodista – Investigador
Grupo Ovni Venezuela
http://ovnivenezuelagrupo.blogspot.com
ovnivenezuela@yahoo.com
ovnivenezuela@gmail.com

2 comentarios:

Tito Valbuena dijo...

Saludos desde Barquisimeto. Cuando organizamos una por acá. Creo que un amigo nos puede prestar la casa de montaña que esta acá a pocos kilómetros de la ciudad. La vista del cielo es algo fuera de lo común. A pesar de lo cerca a la ciudad la contaminación lumínica es baja.
Tito Valbuena

Tito Valbuena dijo...
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